Por Liliana Gallelli, Esq. 707-433-2060, info@legalkg.com
Últimamente se ha hablado mucho en las noticias sobre las visas VAWA, U y T. En términos generales, estas son conocidas como formas de alivio migratorio “humanitario” porque ofrecen un camino hacia un estatus legal a personas que han sido víctimas de abuso, de ciertos delitos o de la trata de personas. Las personas que han sufrido este tipo de situaciones pueden solicitar el beneficio migratorio correspondiente no solo para ellas mismas, sino también, en ciertos casos, para algunos familiares derivados, como sus cónyuges, hijos y, en circunstancias limitadas, sus padres.
Estos beneficios migratorios realmente tienen un carácter humanitario porque permiten que la víctima presente su propia petición y, con el tiempo, obtenga un estatus legal en los Estados Unidos sin tener que salir del país ni cumplir un castigo en el extranjero por haber permanecido aquí sin un estatus migratorio legal. Por esa razón, muchas personas los conocen como casos para “arreglar sin salir”. Para muchas víctimas, estos programas representan la oportunidad de recuperar la estabilidad y la tranquilidad después de años de abuso, explotación o miedo. También reconocen que muchas personas permanecen en situaciones peligrosas porque creen que no tienen opciones legales o porque temen que, al denunciar lo que les ocurrió, terminarán siendo deportadas.
El Congreso creó estos programas humanitarios para animar a las víctimas a denunciar los abusos, colaborar con las autoridades cuando corresponda y buscar protección sin temor a las consecuencias migratorias. Cuando se utilizan de la manera en que fueron diseñados, cumplen una función muy importante dentro de nuestro sistema de inmigración. Todos los días hay personas que obtienen protección gracias a estas leyes. Muchas han sufrido violencia doméstica a manos de un ciudadano estadounidense o de un residente permanente. Otras han sido víctimas de delitos graves y han ayudado a las autoridades en la investigación o el procesamiento de esos delitos. También existen personas que fueron víctimas de la trata de personas y fueron obligadas a trabajar o a participar en actividades sexuales comerciales mediante fuerza, fraude o coerción. Precisamente para proteger a estas víctimas fue que el Congreso creó estas leyes.
Lamentablemente, como ocurre en muchas áreas del derecho migratorio, un programa legítimo también puede convertirse en objeto de abuso. Recientemente, estas visas han sido noticia debido a que algunos abogados de otros estados presuntamente se aprovecharon de inmigrantes vulnerables prometiéndoles resultados garantizados y presentando solicitudes débiles, sin fundamento y, en algunos casos, completamente fraudulentas. Se ha informado que un abogado, en particular, presentó más de 50,000 solicitudes en nombre de inmigrantes de todo el país como resultado de una campaña de mercadotecnia muy agresiva, principalmente a través de las redes sociales.
Estas acusaciones son preocupantes no solo por el posible fraude, sino porque también afectan la credibilidad de programas que fueron creados para proteger a víctimas reales. Presentar un caso exagerado, sin sustento o simplemente falso puede tener consecuencias muy graves para el solicitante. Toda persona que firma una solicitud de inmigración lo hace bajo pena de perjurio y es responsable de que toda la información presentada sea verdadera. Si se presenta información falsa, las consecuencias pueden incluir la negación del caso, acusaciones de fraude o tergiversación intencional, la remisión del caso a un juez de inmigración e incluso una investigación penal en los casos más graves.
Al mismo tiempo, también es importante no asumir que todas las solicitudes presentadas por alguno de estos despachos carecen de mérito. Muchas personas que buscaron representación legal sí podrían reunir los requisitos para obtener una VAWA, una visa U o una visa T. El problema es que algunas solicitudes tal vez no fueron evaluadas cuidadosamente, no fueron preparadas con la documentación adecuada o no reflejaban fielmente los hechos del caso. En otras palabras, el problema no necesariamente es el tipo de beneficio solicitado, sino la manera en que el caso fue preparado y si los hechos realmente respaldaban la solicitud presentada.
Si usted cree que su solicitud fue presentada incorrectamente, contiene información inexacta o fue enviada sin que usted entendiera completamente su contenido, no entre en pánico. Lo primero es obtener una copia completa de su expediente de inmigración, incluyendo todas las solicitudes que se hayan presentado en su nombre. En muchos casos, presentar una solicitud bajo la Ley de Libertad de Información, conocida como FOIA, debe ser uno de los primeros pasos. Revisar exactamente qué se presentó permite que un abogado con experiencia determine si es posible corregir errores, presentar evidencia adicional o, incluso, recomendar una estrategia migratoria diferente.
Cada caso es distinto. Algunas personas todavía podrían calificar para el beneficio migratorio que originalmente solicitaron. Otras quizá tengan una opción distinta que les brinde una mejor oportunidad de obtener un estatus legal. Lo más importante es que su caso sea evaluado con base en los hechos y en la ley, y no en promesas, publicidad o garantías. En inmigración no existen resultados garantizados, pero sí existe el valor de recibir una evaluación honesta y responsable antes de tomar el siguiente paso.

Para ponerse en contacto con la Sra. Gallelli, envíe un correo electrónico a info@legalkg.com. El contenido de este artículo no pretende ser un asesoramiento jurídico. 707-433-2060. Oficinas en Santa Rosa, San Francisco, Ukiah, Napa, Bishop, San Rafael, Vallejo y Reno NV. www.kgimmigrationaw.com
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